jueves, 12 de octubre de 2017

Tiene Que Llover, de Karl Ove Knausgård

Tiene Que Llover. Mi Lucha: 5

Título original: Min kamp 5
Autor: Karl Ove Knausgård
Traducción: Kirsti Baggethun y Asunción Lorenzo
Editorial: Anagrama
Año: 2010


De los años que captura este libro, apenas quedan unos pocos recuerdos, nos dice el autor. Y, por encima de todos, uno: el de la ignorancia, la ingenuidad, el fracaso. Y, sin embargo, en Tiene que llover un Knausgård concentrado y frontal exprime su prodigiosa capacidad evocativa para, cerrando el círculo, describir el camino por el que llegó a convertirse en el autor que conocimos con La muerte del padre, y dar vívido testimonio de los impedimentos, errores y tropiezos que contribuyeron a conformarlo.

Un camino que empieza, en 1988, donde terminaría catorce años más tarde: en Bergen, con un veinteañero Karl Ove convertido en el alumno más joven de la Academia de Escritura de la ciudad, y pletórico de un entusiasmo que no tarda en abandonarle. Y es que el precoz novelista se revela inepto en todos los frentes: el social, el amoroso, el literario. Sus textos son infantiles, están hechos de clichés, y Karl Ove combate (bebiendo, saliendo de fiesta, enzarzándose en peleas o coqueteando con la delincuencia) la lacerante constatación de no ser un escritor en absoluto.

Pese a ello, persiste: va a la universidad, envía algunos cuentos, cosecha algunos rechazos; descubre un talento inesperado para la crítica literaria. Y tras sus primeros romances frustrados, el amor: Tonje, con la que se casará, y junto a la que verá cómo, cuando ya casi no lo esperaba, se convierte en algo parecido al autor que siempre había anhelado ser. Hasta que la insatisfacción que también lo había perseguido siempre se imponga, dando un sonoro carpetazo a la época que se dibuja en este libro: un tiempo del 
que emerge completa la silueta de un hombre atormentado, contradictorio e imperfecto, cada vez más próximo a emprender el autoanálisis inmisericorde que le llevará a descubrir el alcance de su vocación, tan trabajosamente conquistada. El mismo autoanálisis al que los lectores de todo el mundo han asistido, imantados, a lo largo de una saga de ambición infrecuente y escala titánica, que con Tiene que llover (veloz, libre, esencial, desnudo) entrega otro volumen inolvidable muy cerca de la culminación definitiva.


«A Knausgård se lo podría considerar el rey de la escritura automática contemporánea... Un torrente de palabras crudo y sin censurar que brota de un yo vulnerable y herido, un yo que la mayoría de nosotros reconoce en un grado u otro pero opta por proteger. La novela considerada como un ujo en bruto, autobiográfico y a menudo altamente emocional» (Siri Hustvedt).


«Se lee como el origen de la lucha de Knausgård: el paisaje lluvioso en
el que se libra su combate con la identidad, el arte, la familia, el sexo y el conocimiento de uno mismo. Algunas escenas están entre las mejores y las más desafiantes de la obra hasta ahora, y las últimas doscientas páginas alcanzan un ritmo casi de thriller» (Stuart Evers, The Guardian).


«Vigorizante, exasperante y totalmente absorbente a partes iguales» (Robert Collins, The Sunday Times).


«Pura magia. Knausgård es el escritor más humano del mundo» (Daniel Swift, The Spectator).


«La quinta entrega de Mi lucha es una de las más convincentes. Es un placer ser testigos de la gradual emergencia de un artista dedicado a lo largo de una década» (Publishers Weekly).


Karl Ove Knausgård (1968) emprendió en 2009 un proyecto literario sin igual: su obra autobiográfica Mi lucha es una gran proeza; está compuesta por seis novelas, la última de las cuales fue publicada en otoño de 2011. Ha obtenido numerosos galardones en su país y una cantidad insólita de lectores, además de un gran número de traducciones. Anagrama ha publicado los cuatro primeros tomos, con extraordinaria acogida crítica: La muerte del padre: «Sorprende por su lucidez y profundidad; una obra seria, concienzuda» (Robert Saladrigas, La Vanguardia); «Un libro importante, un esfuerzo literario digno de admiración y un ejemplo de vocación literaria» (José María Guelbenzu, El País); Un hombre enamorado: «Gran literatura» (Alberto Manguel, El País); «Esa sensación, como en Roberto Bolaño, de que el autor se juega el pellejo en cada página, que se inmolaría en el altar de Odín por conseguir un pasaje perfecto» (Antonio Lozano, La Vanguardia); La isla de la infancia: «Una novela magistral. Mi lucha es una de las sagas literarias más hermosas de las últimas décadas. Knausgård ya se ha hecho un hueco entre los clásicos» (Rafael Narbona, El Mundo); «La primera gran catedral literaria del siglo XXI» (Enrique de Hériz, El Periódico); y Bailando en la oscuridad: «Una historia que hemos leído muchas veces pero nunca así, con una libido tan verdadera, con un sentimiento tan agudo del dolor marcado por la inexperiencia» (Anna Caballé, El País); «Cada nueva entrega es sublime, introspectiva, visceral y telúrica» (Ángeles López, La Razón). Ahora saca a la luz el quinto: Tiene que llover.


Largamente esperada durante los últimos meses, Tiene que llover, la quinta entrega de la saga Mi lucha, retoma la narración justo donde la dejará Bailando en la oscuridad, con nuestro héroe de viaje por Europa durante el verano de 1988. Lo que sigue a continuación durante otras setecientas páginas son catorce años de la vida del protagonista, centrados en su etapa universitaria en Bergen, sus borracheras, sus relaciones sentimentales, la relación con su hermano mayor, sus trabajos como cuidador en residencias de enfermos mentales, su primer matrimonio y, sobre todo, sus esfuerzos por convertirse en un verdadero escritor, que mira con celos y frustración cómo algunos de sus amigos, incluso más jóvenes, lo consiguen antes que él. El final se cierra sobre sí mismo enlazando con el origen de la serie. Tiene que llover no ofrece demasiadas sorpresas en su estilo, su primera mitad es más brillante que la segunda, donde todo se atropella un poco, pero se lee siempre con el interés por conocer más de esa especie de amigo imaginario en que Knausgård se ha convertido para todos sus seguidores. Lo peor es que sólo queda una entrega más y que el resto de su producción literaria, ay, sigue a estas alturas todavía inédita en español.


Karl Ove Knausgård en Aventura En La Isla


jueves, 7 de septiembre de 2017

El Juego Sigue Sin Mí, de Martín Casariego

El Juego Sigue Sin Mí

Autor: Martín Casariego
Editorial: Ediciones Siruela
Año: 2014

NOVELA GALARDONADA CON EL PREMIO CAFÉ GIJÓN 2014


Ismael recuerda la época en la que, cuando tenía trece años, sus padres contrataron a Rai, un chico cinco años mayor que él, para que le diera clases particulares. Tras una primera sesión poco productiva, establecieron un pacto: el alumno estudiaría por su cuenta y el profesor le hablaría de libros, de películas, de música, de la vida... También de Samuel, un joven que se citó por carta con su exnovia, con la amenaza de que si no se presentaba se suicidaría.

Con este punto de partida, Martín Casariego ha escrito una novela de iniciación, una novela sobre el paso de la adolescencia a la madurez; sobre la familia y las nuevas formas de relación entre los jóvenes; sobre la intensidad de una etapa tan decisiva en la vida; sobre el peso de la existencia y cómo aliviarlo. Una historia marcada por las sombras, las dudas y los secretos, en la que la ballena blanca de la que el narrador ha estado huyendo acabará por presentarse inesperadamente años después, cambiándolo todo e impulsándole a replantearse lo que ocurrió.

«Una emocionante novela de duelos, de secretos, de amores desgraciados, del bello y abrasador mordisco de la vida». Rosa Montero

«Una novela ejemplar, de sencillez solo aparente, que atrapa desde la primera página». Marcos Giralt Torrente

«Un libro estupendo, brillante actualización de un géneroliterario eterno: la novela de aprendizaje». Ignacio Martínez de Pisón


Ganadora del Premio Café Gijón 2014, El juego sigue sin mí se encuentra más cercana temáticamente de las expectativas iniciales que se podían tener sobre su autor. Una breve novela de iniciación que rememora los primeros años de la adolescencia de su voz narradora y que orbita constantemente alrededor de la ambigua e inspiradora figura de un atípico profesor particular cuyo recuerdo mezcla luces y sombras en la cabeza del protagonista y que acaban por hacerse finalmente visibles en el desenlace. Más redonda que la anterior Un amigo así, El juego sigue sin mí resulta convincente y equilibrada de principio a fin.



Martín Casariego en Aventura En La Isla


jueves, 31 de agosto de 2017

Un Amigo Así, de Martín Casariego

Un Amigo Así

Autor: Martín Casariego
Editorial: Planeta
Año: 2013

Toda gran amistad esconde secretos inconfesables.


José y Lucas son dos amigos que llevan casi tres décadas escalando las montañas de medio mundo. Aunque su amistad parece inmune a todo, uno de ellos sabe que una fina grieta lleva años resquebrajándola.

En una épica ascensión al Mont Blanc en la que el frío, la nieve, el viento y la naturaleza en su estado puro llevarán a los dos protagonistas al límite, descubrirán que siempre hay secretos inconfesables y deberán enfrentarse a sus fantasmas y miedos, pasados y futuros.

Martín Casariego ha escrito una maravillosa novela que se lee con el corazón en un puño.


Martín Casariego, guionista de la excelente Amo tu camo rica, película que dirigiera Emilio Martínez Lázaro hace ya más de veinticinco años, tiene a sus espaldas una larga carrera de novelista de la que había sido ajeno hasta Un amigo así. El libro, que está bastante alejado temáticamente de lo que uno pudiera esperar tomando como referencia el mencionado filme, es la crónica de una larga amistad entre dos personajes masculinos que esconde en su interior, parece, un oscuro secreto. Tomando como eje de la narración una ascensión al Mont Blanc que acabará en tragedia, Casariego da demasiadas vueltas en círculo para acabar confirmando finalmente algo que se antojaba bastante evidente desde el principio.


miércoles, 30 de agosto de 2017

Tintín En El País De Los Soviets, de Hergé

Tintín En El País De Los Soviets

Título original: Tintin au pays des Soviets
Autor: Hergé
Editorial: Juventud
Año: 1929


La publicación de Las aventuras de Tíntin, reportero del "Petit Vingtième" en el país de los soviets, se inició el 10 de enero de 1929 en el suplemento para niños del diario belga "Le Vingtième Siècle".

Esta edición, en blanco y negro, es igual a la edición original.

En este libro, que fue creándose a medida de que se publicaban en forma de páginas sueltas en el periódico y sin otra intención que interesar y divertir al lector, Hergé muestra lo que en el futuro va a ser su manera de hacer tanto en dibujos como en guiones y "gags", que se hallarán perfeccionados en las siguientes aventuras.





Tradicionalmente excluido de la lista oficial de álbumes que conforman Las aventuras de Tintín creados por Georges Remi, más conocido como Hergé, Tintín en el país de los soviets siempre ha sido un rareza en la obra del historietista belga, un pecado de juventud como él mismo reconocía. Y aunque recientemente ha pasado a integrar la serie que en España edita Editorial Juventud lo cierto es que no guarda apenas puntos en común con el resto de títulos que han configurado la imagen del personaje durante más de medio siglo de existencia. Publicado originalmente por entregas semanales durante 1929 y 1930, ni dibujos ni historia ofrecen nada destacable. El blanco y negro de trazo descuidado y el maniqueísmo ramplón de su delirante argumento entierran cualquier interés por un trabajo que sólo tiene sentido como curiosidad histórica.
miércoles, 23 de agosto de 2017

Tierra De Campos, de David Trueba

Tierra De Campos

Autor: David Trueba
Editorial: Anagrama
Año: 2017


Con el objetivo de enterrar a su padre en el pueblo donde nació, Daniel emprende un viaje en un vehículo muy particular, un coche fúnebre, conducido por un chófer ecuatoriano, pintoresco y charlatán, de la mejor estirpe cómica. ¿Quién es de verdad Dani Mosca? Quizá, como sostiene él mismo, es sólo un tipo que hace canciones, sobre todo canciones de amor. Pero es también el niño que creció en un barrio humilde; que encontró la amistad más profunda de esa manera accidental en que uno encuentra las grandes cosas de la vida; que viajó y disfrutó de su oficio en la música hasta que la tríada clásica de los excesos (sexo, drogas y rock and roll) desintegró el grupo que había formado con sus amigos del alma; y cuya vida se sostuvo en un equilibrio precario pero resistente entre el deseo y la realidad.

Ésta es una novela que a ratos se lee como una canción. Contiene la visión personal de un tiempo y unos lugares en los que Dani Mosca se construyó una identidad propia a fuerza de ideales y sueños, y también de algunos autoengaños y mentiras. Un viaje profundo e intenso, sensible y directo, donde se perciben las huellas y las cicatrices del paso del tiempo. David Trueba vuelve a desplegar, bajo una estructura poderosa y zigzagueante, hecha de hilos que se entrelazan, su prodigioso pulso narrativo para proyectar una mirada aguda y reflexiva sobre las paradojas y las perplejidades que rodean nuestra existencia y adentrarse con lucidez en el laberinto de los afectos y los sentimientos. El resultado es un libro deslumbrante en cada una de cuyas páginas palpita la vida.

«Los dispositivos habituales de Trueba: diálogos, humor ácido, una lengua literaria que se maneja con envidiable naturalidad y fluidez tanto en la reflexión como en la simulación de las hablas y códigos» (J. Ernesto Ayala-Dip, El País).

«Los libros de David Trueba no han hecho sino acrecentar su estatura en España de artista e intelectual de izquierdas, de los pocos que quedan –me atrevo a decirlo– verdaderamente multidisciplinares y verdaderamente grandes» (José María Moraga, Estado Crítico).

«Las novelas de Trueba mezclan el humor y la melancolía, hablan de la familia y la soledad, de los conflictos del amor y el deseo, de la frustración profesional y emocional y la pasión por aprender» (Daniel Gascón, Heraldo de Aragón).

«David Trueba escribe novelas que te pegan un puñetazo en la cara cuando las lees y te hacen reflexionar» (José Antonio Sau, La Opinión de Málaga).

«Trueba confirma que es buen escritor, y que para serlo no se precisa de alharacas. Basta con que te importe lo que cuentas y saber transmitirlo al lector» (J. M. Pozuelo Yvancos, ABC).

«Trueba es un cerebro que sabe cambiar el juego milimétricamente, de los que batallan y consiguen sacar lo mejor de sí» (Eusebi Lahoz, El Periódico).

«Asentado ya en un estatus de creador de referencia, cuya lucidez relaja en un país eternamente crispado» (Luis Alonso Girgado, El Ideal Gallego).

David Trueba (Madrid, 1969) estudió periodismo, profesión que nunca ha abandonado. Sus artículos de prensa están recogidos en distintas antologías, la última de ellas Érase una vez (Debate, 2013). Ha dirigido en televisión espacios tan singulares como El peor programa de la semana o la serie ¿Qué fue de Jorge Sanz? Su carrera cinematográfica, aparte de guiones para otros directores como Los peores años de nuestra vida o La niña de tus ojos, transcurre entre su exitoso debut con La buena vida en 1996 y Vivir es fácil con los ojos cerrados, que en 2014 se alzó con seis Premios Goya, entre ellos el de Mejor Película. Su trayectoria como novelista ha estado siempre ligada a la editorial Anagrama desde la publicación de su primer libro, Abierto toda la noche, en 1995. En 1999 apareció Cuatro amigos, que mantiene un idilio ininterrumpido con los lectores, y en 2008 su novela Saber perder conquistó, entre otros, el Premio de la Crítica y el de mejor libro del año según El Cultural de El Mundo. Fue finalista del Premio Médicis en Francia y sus novelas están publicadas en una docena de lenguas.


La última novela de David Trueba publicada hasta la fecha cuenta la vida de un músico pop sirviéndose para ello de largos flash-backs que se insertan en medio de la peripecia que el protagonista vive cuando regresa al pueblo de su infancia para enterrar a su padre, cumpliendo así el deseo del fallecido. No hay demasiadas sorpresas en la narración y determinados momentos remiten irremediablemente a libros pasados del autor, especialmente aquellos que se centran en el inicio y fin de las relaciones sentimentales de Dani Mosca, que así se da en llamar el personaje central. El principal problema de Tierra de campos quizá esté en que abarca más de lo que puede apretar y la brillantez de ciertos pasajes queda enterrada por otros menos inspirados.



David Trueba en Aventura En La Isla


jueves, 10 de agosto de 2017

Blitz, de David Trueba

Blitz

Autor: David Trueba
Editorial: Anagrama
Año: 2014


Blitz podría ser una tragicomedia romántica. Pero como ese género no existe, estamos invitados a ignorar las etiquetas y centrarnos de manera apasionada en la peripecia de los personajes. En especial de Beto, un joven arquitecto paisajista que llega a las costas de Múnich en medio de un naufragio vital y sentimental. Invitado a participar en un concurso que podría solucionar sus perspectivas de futuro, ha llegado acompañado por su novia. Pero, casi al instante, su estancia en Alemania se convertirá en una comedia humana. Bajo el destello de un relámpago, que es exactamente lo que significa la palabra blitz, tendrá que afrontar un cambio de vida y de ideales.

Llena de emotivas instantáneas del amor perdido, bajo una escritura afilada por el sentido del humor, los personajes parecen deslizarse dentro de un reloj de arena. Porque será la reflexión sobre el discurrir del tiempo lo que conduzca al protagonista hacia una mujer de otra edad, Helga, en un encuentro intergeneracional que es el corazón del relato. Pegado a los pensamientos de Beto, el lector no dejará de preguntarse a cada momento por lo que le espera en la página siguiente. ¿Y ahora qué?

La respuesta se esconde en esta narración destilada, la esperada nueva novela de David Trueba tras Saber perder, que se alzó con el Premio de la Crítica en 2008.

David Trueba (Madrid, 1969) estudió periodismo, profesión que nunca ha abandonado. Sus artículos de prensa están recogidos en distintas antologías, la última de ellas Érase una vez (Debate, 2013). Ha dirigido en televisión espacios tan singulares como El peor programa de la semana o la serie ¿Qué fue de Jorge Sanz? Su carrera cinematográfica, aparte de guiones para otros directores como Los peores años de nuestra vida o La niña de tus ojos, transcurre entre su exitoso debut con La buena vida en 1996 y Vivir es fácil con los ojos cerrados, que en 2014 se alzó con seis Premios Goya, entre ellos el de Mejor Película. Su trayectoria como novelista ha estado siempre ligada a la editorial Anagrama desde la publicación de su primer libro, Abierto toda la noche, en 1995. En 1999 apareció Cuatro amigos, que mantiene un idilio ininterrumpido con los lectores, y en 2008 su novela Saber perder conquistó, entre otros, el Premio de la Crítica y el de mejor libro del año según El Cultural de El Mundo. Fue finalista del Premio Médicis en Francia y sus novelas están publicadas en una docena de lenguas.


Después de su aclamada Saber perder, David Trueba tardó unos ocho años en publicar su siguiente novela y lo hizo con Blitz, de muchas menos páginas que su predecesora y que el resto de sus trabajos literarios anteriores. Si el punto fuerte del autor madrileño ha sido siempre la construcción y el dibujo de personajes, en muchas ocasiones dentro de estructuras corales, aquí limita la acción a apenas dos protagonistas y su peculiar y azarosa relación enmarcada entre el primer y el último mes del año. Se agradece en esta nueva crónica del desamor que se adentre en territorios no demasiado explorados y ofrezca una mirada original y tan diferente como la edad de sus personajes protagonistas, dos almas doloridas en medio de la tormenta.


David Trueba en Aventura En La Isla


lunes, 7 de agosto de 2017

Cuatro Amigos, de David Trueba

Cuatro Amigos

Autor: David Trueba
Editorial: Anagrama
Año: 1999


Detrás del desmadrado viaje de vacaciones de cuatro amigos veinteañeros, se esconde una historia de amor. El protagonista, Solo, se suma a la juerga continua y al gamberrismo andante de sus inseparables compañeros tratando de huir del recuerdo de Bárbara, pero cada paso le acerca más a ella, al amor de su vida. La exaltación de la libertad, de la juventud, de la adolescencia eterna termina por recordarles que todo se acaba, que tras las carcajadas asoman las frustraciones. "Cuatro amigos" es el relato agridulce del final de una época, de una edad. David Trueba reincide con su segunda novela en el contraste de tonalidades, entre la pura comedia disparatada y el más desatado romanticismo, y despliega de nuevo su talento narrativo en un espacio muy poco transitado en la nueva literatura española.

David Trueba (Madrid, 1969) estudió periodismo, profesión que nunca ha abandonado. Sus artículos de prensa están recogidos en distintas antologías, la última de ellas Érase una vez (Debate, 2013). Ha dirigido en televisión espacios tan singulares como El peor programa de la semana o la serie ¿Qué fue de Jorge Sanz? Su carrera cinematográfica, aparte de guiones para otros directores como Los peores años de nuestra vida o La niña de tus ojos, transcurre entre su exitoso debut con La buena vida en 1996 y Vivir es fácil con los ojos cerrados, que en 2014 se alzó con seis Premios Goya, entre ellos el de Mejor Película. Su trayectoria como novelista ha estado siempre ligada a la editorial Anagrama desde la publicación de su primer libro, Abierto toda la noche, en 1995. En 1999 apareció Cuatro amigos, que mantiene un idilio ininterrumpido con los lectores, y en 2008 su novela Saber perder conquistó, entre otros, el Premio de la Crítica y el de mejor libro del año según El Cultural de El Mundo. Fue finalista del Premio Médicis en Francia y sus novelas están publicadas en una docena de lenguas.


Cuatro amigos parece empezar como una continuación, en temática y estilo, del anterior trabajo literario del autor, Abierto toda la noche. La familia biológica de entonces es sustituida aquí por la familia que elegimos, esto es, los amigos del título. El gusto por la caricatura disparatada y humorística también parece asomar en las primeras páginas. Pero David Trueba juega al despiste con el lector y la novela cambia de registro de forma contundente en su segundo tramo y la amargura, el desamor y las relaciones rotas presiden con toda su intensidad el desenlace haciendo equilibrios en el alambre de un libro magnífico que hubiera sido, quizá, también una magnífica película. Por cosas como ésta queremos tanto a David Trueba.


David Trueba en Aventura En La Isla


 
Copyright 2010 Aventura En La Isla